Conceptualización/Morfogénesis

Proyecto: Hábitat y productividad

La experiencia vivida en la comunidad de “Los Guido”, cuyo alcance e intensidad podrían conferirle una dimensión extraordinaria, nos permite profundizar con mayor conocimiento de causa, en otros temas relacionados  con la generación del espacio colectivo y  familiar. En ese sentido  la vivienda es, sin lugar a dudas, el espacio familiar por excelencia, donde se origina el lenguaje, los valores, tradiciones y costumbres que determinan en gran medida la identidad comunitaria y coadyuvan en la construcción y fortalecimiento del tejido social.
ALCANCE DEL PROYECTO
Sobre la base de la experiencia individual y grupal obtenida en la última actividad, y aprovechando la comunicación / interacción y el conocimiento de las personas involucradas  en los procesos de mejora de la comunidad,  se deberá elaborar a nivel individual el diseño de una propuesta de vivienda multifamiliar, que integre las actividades propias de la vivienda con una serie de actividades productivas generadas en el mismo conjunto y relacionadas con el espacio urbano tributario. Con la intención de mejorar a través de la promoción de eventos tipo miniferias en el  entorno inmediato del lugar asignado.

 

REQUISITOS:
1- Realizar un estudio detallado de la morfología del lugar y los aspectos bioclimáticos más significativos para la definición del emplazamiento y configuración  de las edificaciones.
2- La cantidad de unidades a resolver como parte del módulo habitacional, no deberá exceder las 7 viviendas.
3- La propuesta deberá ser resuelta  en su dimensión espacial, constructiva y material, dentro del  concepto de “arquitectura social- ambientalmente adecuada”, con lo cual se adquiere un compromiso para la solución de los aspectos bioclimáticos y ambientales, tanto de la unidad habitacional como del conjunto y su integración con el  sector urbano tributario.
4- Cada vivienda tendrá un área máxima de 60 m2, incluyendo el espacio necesario para las actividades productivas.
5- El sector productivo podrá abarcar otros espacios del conjunto, con la intención de generar  mayor integración  del vecindario. Igualmente se tendrán que resolver los espacios de transición  o intersecciones  con el espacio público.
6- Para efectos programáticos se deberá definir con mayor detalle los requerimientos espacio funcionales y las condicionantes contextuales específicas de cada caso.
Es fundamental para iniciar el proceso-proyectual   contar con las dimensiones precisas y los elementos del entorno que  delimitan y caracterizan el lugar escogido para la intervención. Igualmente se debe aplicar la información obtenida a nivel grupal sobre los habitantes potenciales del sector, sus carencias, posibilidades y  solicitudes .  En otras palabras se debe conocer bien  el fenómeno  socio-espacial y los aspectos del entorno inmediato que potencian o obstaculizan el buen desarrollo de las actividades.
 BUSQUEDA DEL CONCEPTO ARQUITECTÓNICO DESEADO
 
I. Reconocimiento y apropiación del lugar. ( Corte 30/9 )
El lugar aporta una gran cantidad de información indispensable para el diseño. De ahí que los primeros diagramas tengan una relación directa con la estructura  geométrica, paisajística, bioclimática y socio espacial del sitio escogido. Sin esta información la toma de decisiones se vuelve antojadiza y casual, sin un asidero sólido.
Además de la información cuantitativa  es importante contar con elementos generados a partir de la percepción y sensación del lugar . Si bien es necesario tener suficiente claridad en cuanto a los componentes medibles o reconocibles, también es fundamental  ver y sentir el espacio como un todo, con identidad y una “atmósfera” propia. Esto se logra mediante  la observación directa y la elaboración de múltiples croquis, hasta encontrar o visualizar los componentes esenciales que le brindan al espacio su singularidad.
II. Conceptualización, programa general y primeras intenciones ( entrega 23/10 )
 
 El problema de diseño es una especie de “ecuación” o “acertijo” compuesto por una cantidad   de variables, algunas conocidas o pre-establecidas y otras  incógnitas.  La solución debe partir, en primer término  del conocimiento  y entendimiento de esas variables , su jerarquía  e intercambio de información ( NEXOS). Para lograrlo se debe aprender a ver  simultáneamente el todo y las partes que lo componen, entender/ intuir cual es su dinámica, su organización  y disposición geométrica, su temporalidad y su magnitud. Una vez que se tiene  ese nivel de comprensión o conciencia del problema se puede iniciar la búsqueda / definición del concepto arquitectónico deseado, que constituye una guía fundamental  para encontrar la solución. Si no hay un concepto que hilvane o de la pauta para lograr un “tejido” coherente,  el proyecto será en el mejor de los casos una reunión de elementos sueltos,  desarticulados.
El concepto es la idea generatriz, lo que se desea hacer. Es fundamental  para la toma de decisiones de diseño, pues sin conceptos claros  se puede ir a la deriva continuamente, con la imposibilidad de concretar una propuesta coherente. La conceptualización empieza desde el momento  en que se reconoce la naturaleza del problema y su relación contextual. Sobre esta base  se inicia la sistematización de datos  y la elaboración de imágenes sugerentes, de donde surgen los primeros conceptos, que aunados a la intención constituyen el eje principal del proceso proyectivo.
La intención nace del conjunto de conocimientos, inquietudes, experiencias  y búsquedas de cada quién. Sin intención es prácticamente imposible poner las cosas en su lugar.  Es en esta etapa donde el proyecto se comienza a perfilar, a través de diagramas , croquis y modelos esquemáticos, en múltiples capas que se superponen en  constante búsqueda del espacio, la forma y la organización que resuelva y comunique con claridad  y fuerza expresiva el concepto arquitectónico deseado.
III. Concreción de intenciones ( entregas pre- final y final )
finalmente, como en todo proceso de diseño, se debe llegar a una propuesta  concreta, morfológica y espacialmente definida. Constituida básicamente por una estructura o esqueleto  y una envolvente o “epidermis”. Equipada por  una serie de componentes que  coadyuvan a una coherente  organización del espacio, en función de las condicionantes   del contexto físico-ambiental y las solicitudes del ámbito social y urbano donde se inscribe el proyecto.
REQUISITOS DE ENTREGA. 
El corte y la entrega final   serán en la fecha establecida en el cronograma y los requisitos específicos de entrega y presentación se darán oportunamente.
BIBLIOGRAFIA 
Se adjunta en formato digital.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s